
Caminando rumbo a su destino el joven se sentía preparado, valiente, invencible, y lleno de una gran inseguridad por dentro. Había preparado su discurso con mucha anticipación, probo miles de peinados, de saludos, y todo se resumió al hecho de que al dar vuelta a la esquina que mostraba el local que diariamente todas las tardes al venir de la preparatoria llamaba su atención, no por sus miles de antigüedades, ni por ese cuadro enorme sobre el mostrador, en el cual los trasos marcaban figuras indistinguibles para su imaginación, ni siquiera por el balón de fútbol, alrededor del cual diariamente se reunían niños y jóvenes a contemplar por el autógrafo que un día un futbolista famoso coloco en el., no ese momento su atención se la llevo un hombre, un hombre de esos que sabes al verlos que están hechos a al antigua, de años avanzados, mas no los suficientes para evitar el temor de este joven. Sigiloso, lento, observando alrededor en busca de lo que fue el motivo de su visita, de repente junto a el, allí estaba ella, tan delicada como siempre, tan hermosa, con esa mirada perdida que al encontrar rumbo en tus ojos te deja sin palabras y solo te queda la pequeña esperanza de que ella, en tu silencio, interprete el amor que le tienes.
-Buenas tardes señor, no es mi intención importunarlo, ni tampoco soy uno de sus habituales compradores en busca de exóticos artículos, mi único motivo (improvisando el pobre muchacho avisándole olvidado en la primera frase su discurso) es darle esta rosa a su hija, no es la mas bella, ni la mas cara , no tiene el olor mas bello, mas sin embargo fue la yo escogí, especialmente para ella. no quiero fallarle al respeto a su hija señor, no le diré que me deje cortejarla, que le daré todo lo que ella necesita , no pienso decirle a ella que la amo, solo quiero que ella sepa que existe, que ha sido el motivo de que camine dos cuadras mas todas las tardes, solo para ese breve momento en que nuestras miradas se cruzan atravez de esa ventana, que me intriga saber el por que mi corazón la eligió como mi primer amor, preguntarle el por que tiene esa eterna expresión de tristeza, si, no se porque, pero me siento capas de cualquier cosa para que este feliz.
Entregando temblorosamente su regalo, excitado por la sensación de tocar su mano, y atemorizado por los ojos fijos en el de aquel hombre, fijos mas no enojados.
Antes de su despedida infructífera asta el momento, ella le regalo una pequeña sonrisa que hiso que todo valiera la pena.
(: suena tan bonito, en especial esta parte ¨con esa mirada perdida que al encontrar rumbo en tus ojos te deja sin palabras y solo te queda la pequeña esperanza de que ella, en tu silencio, interprete el amor que le tienes.¨ Igual sigues teniendo errores ortográficos pero nada que no pueda remediar word. Saludos.
ResponderEliminarCecilia
si lo siento es que las escribo aqui y no me dice todos, los erroes ortograficos, te prometo que usare woord, pero un favor si ves asi unos que tu digas, no te pases, dime porfas
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